¿Por qué elegir esta receta?
Fácil preparación
Elementos que usted ya tiene en casa
Nutritiva
Instrucciones:
Seleccione un tomate grande, rojo y firme.
En caso de no tenerlo en casa, acuda a la tienda de conveniencia más cercana a su hogar.
Si no hay una tienda de conveniencia cercana a su hogar, y si la relación con sus vecinos es de entera confianza, solicite pues un tomate a su vecino.
Si la relación con sus vecinos no es cortés, sino más bien distante y fría, solicite a un familiar el producto en cuestión.
Si la relación con su familia, al igual que la de sus vecinos, es fría y distante, considere replantearse sus relaciones interpersonales.
Si al replantearse sus relaciones interpersonales, decide que sigue sin disponer de vecinos y familiares a quienes solicitar un tomate, continúe con la receta únicamente cuando haya resuelto este inconveniente.
El del tomate por supuesto.
- Una vez tenga usted el producto en cuestión, lávelo con copiosa agua y jabón, para así asegurar que el producto que está por consumir está libre de bacterias, virus, gérmenes, protozoarios y demás minúsculas formas de vida que tienen el poder de acabar con la suya.
- Al haber realizado el paso anterior, proceda a cortar en finas rodajas el tomate.
- Coloque las finas rodajas en un plato liso, puede usted seleccionar la forma en la que las irá colocando, siéntase en libertad, total creatividad y de buen ánimo al realizar esa elección.
- Una vez colocadas las finas rodajas en el formato libre que haya usted seleccionado, espolvoree un poco de pimienta sobre ellas.
- Repita el procedimiento ahora con sal, sal de mesa yodatada de preferencia.
- Sal de mar si se decanta usted por trazas de minerales adicionales en su platillo.
- Sal del Himalaya si prefiere la pretensión, el color rosa y sus niveles de yodo son los adecuados en un organismo sano.
- Es momento de verter de manera generosa, pero estética sobre las rodajas, la pimienta y la sal, un buen aceite de oliva: español, italiano, griego, portugués. En caso de no contar con aceite de oliva de alguna de estas respetables nacionalidades, puede usted avanzar con el de producción nacional, a su alcance en la tienda de conveniencia, facilitado por un vecino o cedido por un familiar.
- Como punto cenital de esta receta, ha llegado el momento, de exprimir medio limón real sobre el platillo.
- Mezcle con sus propias manos, o bien con utensilios de madera.
- Disfrute
- Mientras disfruta, explore la opción de reconciliarse con vecinos y familiares.
- En caso de que la reconciliación no sea una opción viable, planee entonces usted una venganza.
- Reserve la venganza para otra noche.
Esta receta rinde para una persona. O para dos que todavía se hablan.
Macu.Kitschmacu
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